TERAPIA CRÁNEO-SACRA

Terapia Cráneo-Sacra

El impulso rítmico craneosacro es un un sutil “movimiento” que se percibe en las estructuras que protegen el sistema nervioso central y por donde circula el líquido céfalo raquídeo que baña la médula y el resto de estructuras de éste. Aunque se percibe como un ligero impulso en ellas, también se puede llegar a percibir en cualquier parte del cuerpo con un tacto desarrollado y entrenado.La intensidad de señal de éste, así como el resto de características de éste determina la vitalidad del sujeto.

 

Ya existen en torno a este tema multitud de estudios científicos que demuestran que las suturas craneales no están fijas, tienen una movilidad de micrómetros. De hecho en ellas existe tejido conectivo, vascularización y terminaciones nerviosas. 4214585800_83f14e1d58_zEl origen de este movimiento (el impulso rítmico craneo sacro) no está muy claro, pero todo parece indicar que tiene relación con la creación del líquido cefalo-raquídeo que baña el sistema nervioso central. Las meninges, membranas que rodean la médula y el encefálo se insertan en occipital y primeras vértebras cervicales, y la parte inferior en sacrocóxis, esto convierte al sistema en una unidad: cráneo-columna-sacro con todo el sistema nervioso dentro de ella. Es lógico pensar que la fluctuación que produce tal “movimiento” en la zona craneal lo conecte con la parte sacra, y se pueda llegar a percibir en esta parte.

 

Esta técnica manual fue desarrollada por el osteópata William Sutherland en EE.UU. a prinicipios del siglo XX. El paciente o la paciente siente una presión ligera en la zona de elección para la técnica, normalmente el cráneo. Debido a la activación del sistema nervioso vegetativo es habitual sentir una profunda relajación, una disminución del ritmo respirtatorio y la frecuencia cardiaca.

 

Los efectos de esta técnica son variados y entre ellos encontramos: el aumento de vitalidad, mejoría en los procesos migrañosos, lumbagos, hiperactividad, insomnio, estrés, dolores crónicos, ciáticas, fibromialgia, dolores craneo-faciales (ATM), afectación de los pares craneales, etc.